Excavación arqueológica

Semana VI

29/12/2018

Etiquetas: , ,

En una semana breve, aunque intensa, en la que hemos vivido el clima navideño del centro de la ciudad, las excavaciones de recinto I y maqbara se prestan cada vez más interesantes. Pensar que cada día aportamos un poco más de conocimiento es una recompensa sin igual.

A partir de todos los hallazgos de las últimas semanas se ha marcado como objetivo delimitar todas las estructuras en el sector de la maqbara/oratorio. La maqbara presenta una estratigrafía compleja, dada la superposición de enterramientos, y para enfrentarse a ella se debe comprender el uso de este espacio desde una perspectiva diacrónica. Para alcanzar este objetivo, se ha procedido a rebajar el nivel del sondeo que une la zona de enterramientos y el muro sureste del oratorio. Durante este proceso se ha evidenciado la ausencia de más inhumaciones ni estructuras constructivas anejas al muro sureste. Por otra parte, y ante la abundante cantidad de restos óseos humanos disgregados por la maqbara, se ha decidido delimitar las estructuras funerarias visibles con el fin de comprender mejor la disposición de las mismas en sus distintas fases o superposiciones de enterramiento que en éste podemos encontrar. Así, tal y como era de esperar, se ha detectado un reaprovechamiento del espacio de las fosas delimitadas de algunas tumbas, evidenciando la superposición y remoción de enterramientos más antiguos para dar lugar a aquellos de los últimos momentos de la maqbara.

En el recinto I se están descubriendo en toda su extensión los elementos constructivos correspondientes al siglo XII, tanto en el salón norte como en la crujía occidental. Se han retirado los niveles de derrumbe y rellenos intencionales de los últimos momentos de ocupación, un punto de combustión y descubierto las atarjeas más antiguas que derivaban a la calle Ñ. Es destacable la cantidad de restos de cerámica, fauna y fragmentos de clavos que se están recuperando del salón norte, aunque en su mayoría muy fragmentados. En la crujía occidental se han terminado de retirar las reparaciones, tipo solera, que se realizaron en la última fase para asentar la reestructuración del espacio del siglo XIII. El suelo arcilloso sobre el que se construyeron las distintas estancias ya provocó, entonces, hundimientos parciales del centro de algunas de las diferentes crujías y el parcheado fue la solución. Gracias a la excavación podemos evidenciar estas molestias vividas. En el gran espacio de la crujía occidental queda aún el hallazgo de las atarjeas, de las que tenemos evidencia en la calle N. Estamos a la espera de resolver qué uso tendría esta estancia en el siglo XII y el misterio que aguarda la funcionalidad de dichas atarjeas. Para la próxima semana, esperamos responder a estas y muchas más preguntas, que gracias a las muestras de flotación recogidas y la revisión de los microrestos que se hallan en el sedimento se podrán fundamentar las hipótesis de trabajo. Ya tenemos lista la crujía oriental y los arriates para iniciar la intervención y poder ofrecer una visión unificada de este edificio.

En esta semana de fiestas navideñas y esperadas reuniones familiares, en San Esteban, como ya habéis visto, se ha proseguido la excavación, que ha proporcionado novedades para daros a conocer. Hemos disfrutado de la curiosidad de las personas que se han acercado a visitarnos, con las que se ha podido realizar un maravilloso diálogo de percepciones a la vista de los resultados de la intervención arqueológica (reserva tu visita guiada aquí). Con todo esto, os deseamos un feliz 2019 en el que San Esteban nos responda grandes interrogantes de la Murcia medieval. ¡Gracias por seguirnos!

12 likes